
María Corina Machado Premio Nobel de la Paz 2025 “Si alguien cree que con cadenas puede detener la dignidad de un pueblo, está muy equivocado.”
— María Corina Machado, 2025
El 10 de octubre de 2025, el mundo volvió su mirada a Venezuela. En Oslo, el Comité Noruego del Nobel anunció que María Corina Machado, líder opositora y defensora de la democracia venezolana, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025.
Una noticia que no solo sacudió la política mundial, sino que también reavivó la esperanza de millones de venezolanos dentro y fuera del país.
Capítulo I: Raíces y sueños de una niña caraqueña
María Corina Machado nació el 7 de octubre de 1967 en Caracas, en el seno de una familia tradicional. Su padre, Henrique Machado Zuloaga, fue un reconocido empresario del acero, y su madre, Corina Parisca Pérez, una psicóloga apasionada por la educación y el servicio.
Desde pequeña, María Corina mostró una personalidad fuerte, disciplinada y observadora. Se dice que en su hogar se respiraba un ambiente de diálogo, historia y conciencia social. No era una niña que pasara desapercibida: cuestionaba, analizaba y soñaba con transformar realidades.
Capítulo II: Los años de estudio y el despertar de la conciencia cívica
Machado estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), una de las instituciones más prestigiosas de Venezuela. Su paso por la universidad marcó el inicio de su compromiso con los problemas sociales.
Más tarde cursó posgrados en finanzas en el IESA (Instituto de Estudios Superiores de Administración), y en 2009 fue seleccionada para el programa World Fellows de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.
Esa formación internacional moldeó su visión: entendió que la democracia debía construirse con educación, participación y valentía. Quienes la conocieron en esa época recuerdan su carácter exigente, su pasión por los números y su espíritu organizador.
Capítulo III: Entre el amor, la familia y la vocación pública
En 1990, María Corina se casó con el empresario Ricardo Sosa Branger, con quien tuvo tres hijos: Ana Corina, Ricardo y Henrique. Aunque la pareja se separó en 2001, ella siempre ha sido descrita como una madre protectora y comprometida.
Con el paso del tiempo, su familia se convirtió en su principal motor. Hoy, sus hijos residen fuera de Venezuela, mientras ella continúa su lucha política desde su país natal, enfrentando persecución y amenazas.
Según medios internacionales, mantiene una relación discreta con el abogado Gerardo Fernández, aunque su vida sentimental siempre ha permanecido bajo reserva.
Capítulo IV: El salto al activismo y la batalla contra el autoritarismo
En los años 90, Machado comenzó su labor social creando la Fundación Atenea, enfocada en ayudar a niños en situación vulnerable. Pero su nombre empezó a resonar en 2002, cuando cofundó Súmate, una organización ciudadana dedicada a la observación electoral y la defensa del voto.
Ese fue el punto de no retorno. Su participación en los procesos de referendo contra Hugo Chávez la colocó en la mira del gobierno, enfrentando acusaciones judiciales, persecución y amenazas.
En 2010, fue elegida diputada a la Asamblea Nacional, y su presencia se convirtió en símbolo de una nueva generación opositora: mujeres jóvenes, preparadas y sin miedo.
Capítulo V: De la represión al símbolo de la esperanza
A lo largo de los años, María Corina Machado ha sido inhabilitada, perseguida y censurada. Pero su mensaje siempre ha sido el mismo: “Venezuela merece libertad”.
En 2023 y 2024, lideró las elecciones primarias de la oposición, ganando con un apoyo abrumador. Sin embargo, el régimen de Nicolás Maduro la inhabilitó políticamente, impidiéndole participar en las presidenciales de 2024.
Lejos de rendirse, apoyó la candidatura de Edmundo González Urrutia, impulsando un movimiento de unidad sin precedentes. Aunque los resultados fueron desconocidos oficialmente, su liderazgo fue clave para mantener viva la lucha democrática.
Desde 2024 vive en la clandestinidad, moviéndose con cautela, pero sin renunciar a su voz.
Capítulo VI: El Premio Nobel de la Paz 2025 – un grito de libertad
El Comité Noruego del Nobel reconoció a María Corina Machado por su “incansable defensa de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su compromiso con una transición pacífica hacia la libertad”.
En sus primeras palabras tras recibir la noticia, dijo emocionada:
“Este premio no es mío, es del pueblo venezolano que no ha dejado de creer.”
El galardón, dotado con 11 millones de coronas suecas (1,2 millones de dólares), representa el primer Nobel de la Paz otorgado a una figura venezolana en la historia.
Medios internacionales como Time, Reuters y The Washington Post coincidieron: este reconocimiento es más que un premio; es un mensaje global de esperanza.
Epílogo: La mujer detrás del símbolo
María Corina Machado no solo representa una causa política, sino una historia humana: la de una mujer que se negó a callar. Su vida, marcada por la educación, la maternidad y la resistencia, refleja la voz de millones de venezolanos que sueñan con volver a vivir en libertad.
Hoy, su nombre resuena en Oslo, en Caracas y en cada rincón donde alguien cree que aún es posible cambiar la historia sin violencia.
Su historia demuestra que la paz también se conquista desde la verdad y la valentía.